lunes, 2 de abril de 2007

Un año después.

No sé si hay más palabras que escalofríos.
Tal vez más muertos que homenajes.

Yo nací un año después de la guerra, en el mes de más frío, cuando el chocolate no alcanza, y las mentiras parecen más grises.
Cuando los simulacros se creen.

Me parece que lo único que hay que hacer es no olvidarnos.
No estoy segura de que me importe la tierra, el honor, la patria.
A mí me duele el Belgrano.

5 comentarios:

yo no soy vos (por suerte!) dijo...

yo también nací en uno de los meses más fríos, en el mismo año, serán por eso nuestros nombres, el tuyo el de la isla, el mío el del sentir?

(...) dijo...

siempre me pareció que sí...que la relación era casi obvia, aunque no tuvimos a nadie cercano allá, las sensaciones siempre tan cerca...

Rael dijo...

Hmm... yo también nací un año después, en el mes más frío.
Es muy bueno no olvidarse de los hermanos.
Saludos.

Gregorio Verdugo González-Serna dijo...

Me duelen las vidas, las esperanzas cortadas, las mentiras que llevan a la guerra. Me duele Argentina, que la siento tan cercana.
Besos.

::: dijo...

Yo nací en verano, pero con todo el frío-miedo de una democracia recién estrenada.