jueves, 5 de abril de 2007

Frutada.


Subo,
un damasco que se fué,
de domingos naranjas.

Bajo,
una ciruela en el agua,
de domingos turquesas.

Semanas de arena,
chorreando agua
por las ventanas.

8 comentarios:

yo no soy vos (por suerte!) dijo...

domingo turquesa, ese si que si, domingo turqui verdoso, ese si que si. domingo morado ese si que no.

maria a secas dijo...

ja! este texto parece el olor de una tarde de otoño, olor a campo en abril, olor a mi infancia que se subía a un ciruelo que era la bola de un mundo pero con brazos como ramas........

pep dijo...

que lindo ch! grato sorprenderse en la hora de blog }diaria.

(...) dijo...

graciassss,
gracias,
gracias...
entre tanto gris, ciruelas, mermelada y pastito.

::: dijo...

Voy a empezar a alegir el color de mis días...

Gregorio Verdugo González-Serna dijo...

Gracias por tu visita y por linkearme.
El nombre que has dado a tu poema es tan adecuado y hermosos como el poema mismo y lo que tras el se esconde, esa macedonia de colores y sentimientos frescos.
Besos

ANONIMO1º dijo...

LINDO: LASTIMA POR EL AMARILLO QUE LO DEJASTE AFUERA BIEN POR DISCRIMINAR AL GRIS, EL MORADO ESTA DE MODA BIEN POR DEJARLO AFUERA MEJOR PARA TU SWETER,YO TE DOY UNA AYUDITA Y COMPLETO TUS PALABRAS...
SEMANAS AMARILLAS DE ARENAS
CHORREANDO SOLES
POR LAS VENTANAS.
(DISCULPE LA FALTA DE RESPETO)

yo, vos dijo...

para mi los domingos siempre son amarillos, pero a la tardecita cuando se piensa en mañana, no se, ya son parte de mañana. y de mañana no se el color, depende de como me levante.
si supiera que me levantaria junto a vos... todos los días serían domingo.