jueves, 12 de abril de 2007

Mil perdones.

Mil perdones ventosos
a tus manos,
mil perdones a tu voz.

Mil perdones tensos
a tu piel,
mil perdones a tu hoy.

Mil perdones
a mis pasadas alas
de días con sol.

Mil perdones asesinos
a tus mezclas, a tus letras,
mil perdones violentos a tus curas.

Callecita de pasto,
tu mano bien apretada,
tus ojos tan livianos,
tu asamblea de sombras de noviembre,

que se me vuela,
se vuela,
se vuela,
se va,
entre úlceras antiguas.

5 comentarios:

Gregorio Verdugo González-Serna dijo...

Creo que no le va a quedar más remedio que perdonarte para siempre.
Besos.

pep dijo...

muy bueeno!!
y gregorio acoto algo que me parece mejor que lo que iba a acotar yo.jm!

un abrazo

yo no soy vos (por suerte!) dijo...

ay soleada, hoy te mando abrazos.
gregorio y el pep son unos clarivedentes.

(...) dijo...

mil abrazos para uds también.
que hermoso sol que hay hoy!

maria a secas dijo...

me gusta cuando pasa esto, que uno cuando va a postear, los comentarios nos ahorran el trabajo, que bueno que es cuando otros ponen en palabras lo que uno no puede....abrazos lindo sol hoy tambien y esta mañana llovia, en otoño todo puede cambiar repentinamente.......
besos