viernes, 18 de mayo de 2007

Hígado.

Salió de abajo, se le quebró la voz de tanto gritar con el cuello tenso (eso le hacía mal a las cuerdas vocales), salió de abajo de las tribunas porque desde ahí no veía nada, pensó cómo sentía tanto frío y calor a la vez y cuántas medias se pondría para dormir hoy, aunque ésta noche sus pies se sabían claustrofóbicos.

Halo de calor, de humo, de no poder cantar más.
Halo de nervios, cuántas preguntas, cuántas tácticas y estrategias pensadas.
Halo de todo menos de luz.

No sabía si los cantantes tenían razón, si los poetas lo iban a entender.

Salió de abajo de las tribunas, se compró un choripan, gritó gol como si nada y le dolieron los ojos arriba, bien arriba y atrás, como cuando tenés un ataque al hígado.

5 comentarios:

o yo me pongo loco! dijo...

veo que estamos con el fútbol a flor de piel, eh?

crear bosques cordoba dijo...

y son esas incongruencias en la vida....

a puro futbol este post!

ynsv dijo...

veo que soleada se nos hizo fan, vaya a saber de que club, de que jugador, pero el blog exhala perfumes sordidos de sudores masculinos, que lindo que es el sudor masculino! sobre todo cuando se compara con la delicia del jabon que le sigue. jajajajja.
abrazos

quantum dijo...

"Halo de todo menos de luz": muy bueno.
Gracias por tus visitas, amiga Puntos Suspensivos...

pep dijo...

veo, puntitos que anda ud rondando los estadios del futbol cordobes, los recovecos tribuneros, el tornasol de las camisetas ( algunas parecen uniformes murgueros)y esa l aluna saltarina, a decir de dolina, que mira de cerca los cansados pies que patean incomprensiones.

lindo,
cuidado con el higado.