miércoles, 23 de mayo de 2007

En la gran masa

Me acordé de un tren que le pasó en las narices durante cinco años.
Un tren que le hacía caer las cosas de un mueble que heredó y que se llamaba bargueño.

Afuera, todo en orden.
Afuera, todo en perfecta armonía.

Cuando él quiso subir al tren, a mi amiga se le habían descosido las enaguas y en el biés del vestido había otros muebles.

5 comentarios:

pep dijo...

tres acciones del lector que lleg a ay!

a) rascarse la cbez y pensar que bien escribe esta chica

b)quedrse colgado con un mechón del pelo y mientrs tnto pensar:¿que será la gran masa?

c)rascarse la frente de nuevo.leer de nuevo

lindoche

ynsv dijo...

en nuestra casa tambien heradamos un bargueño, pero ese legendario mueble nos vino a embargar de nostalgias, ese mueble tenia dos millones mas de muebles adentro, pero en él lo que pesaban eran las excusas, los pretetos, algunos motivos.
el bargeño era un mueble embargado de nostalgiaas.
brrrrrrrrrr, me puso sensible y quiero caminar por el puente de 24 y ver el río.

::: dijo...

Ay ay ay cuquito!! Se te pasó el tren, no ves?!

Gregorio Verdugo González-Serna dijo...

Un bargueño es un mueble lleno de cajones secretos, como el corazón de un ser humano.
Un beso.

maria a secas dijo...

a mi me hizo pensar en las herencias !!!! abrir cajones es como escuchar anegdotas...

hermoso texto, y tren !!!