domingo, 5 de noviembre de 2006

Ciénagas

La lluvia siempre complica los domingos,
éste noviembre no espera,
las sandalitas nuevas que se me llenan de piedras,
las piedras parecen que persiguieran,
ojalá pudieras correrte de la sombra,
para elevarte,
para no sentirte forastero,
entre otros paisajes,
tu horizonte ya es otro más desierto,
el mío se inunda de ciénagas nuevas,

Nadie puede dudar de que los pantanos
ahogan,
como tus ojos me imagino estarán ahora,
ahogados.

3 comentarios:

por ahora, maria de los campos.... dijo...

Imagine en algún lugar de mi,
que los domingos solo dolian
en mi nombre,
imagine en algún lugar de mi,
que descubriría un día la certeza,
de que no era cierto....

(...) dijo...

los domingos son, la mayoría de las veces, el dolor de panza compartido.

Anónimo dijo...

pero no los domingos de familia, el diario y algún partidito para ver, esos no